Portaviones con propulsion nuclear

Lunes, 15 Septiembre   

En 1960 se terminó el Enterprise, el primer portaviones nuclear del mundo. La propulsión nuclear era la única forma de asegurar el suministro de vapor y energía para las catapultas y ascensores de naves cada vez mayores. Finalmente, en los años 1970 se comenzó a construir el primer portaviones de la clase Nimitz, clase que no se completará hasta cerca de 2010 por su elevadísimo coste por unidad, algo más de 4.000 millones de dólares estadounidenses (base del coste en 1998), que requiere construirlas espaciadas, y un mantenimiento normal anual de U$D 150 millones. Todo ello sin contar que los buques de la serie construidos en los ‘70 y ‘80 deben pasar por costosos programas de renovación de equipos cada cierto número de años y pronto se les añadirán las de los primeros 90. Se estima el coste total de un buque de esta clase durante 50 años de vida operativa proyectada en U$D 22.000 millones (coste a precios de 1998). La clase Nimitz dispone de 4 catapultas y ascensores y desplaza 97.000 t, portando 85 aviones de combate. En tiempos de guerra pueden llegar a portar más de 100 aviones de combate dependiendo tipo y cantidad de cada avión.

El resto de los países no pueden permitirse el enorme gasto que supone un gran portaviones de más de 80.000 t. Después de la guerra se remodelaron portaviones que habían participado en la contienda y hacia los años 60 se construyeron nuevos, con un desplazamiento típico de unas 20.000 t, 20-25 aviones y varios helicópteros y una sola catapulta.